miércoles, 23 de mayo de 2012

Un día tomé entre mis manos...



Pero todo aquello que tocamos,
tú y yo, nos une.
    Rilke    


Al vaho de aquella noche
y tus dedos en el cristal.


Dime, amor mío. ¿Lo recuerdas?
Recuerdas aquella noche
plagada de jugos y besos de alquitrán.
Tu cuerpo soberano en el capó
y el pantano susurrando palabras al oído.


Recuerdas, dime. ¿Lo recuerdas?
El calor de la noche de agosto,
la humedad de tu boca
y la mía en el vacío del silencio.
A lo lejos, alguien. Un coche. Un pájaro.

Y luego tú, ahí, dichosa,
estirando los dedos de los pies
en los cristales de mi coche.




NOTA: He buscado "vaho" en el diccionario por pura curiosidad;
para aquellos interesados, me dice: 

 "Vapor que despiden los cuerpos en determinadas circunstancias."

¿Por qué no especifica en cuáles? Punto, punto, punto.


 

lunes, 21 de mayo de 2012

NUEVE MOVIMIENTOS RÁPIDOS DEL DEDO ÍNDICE


Son sólo nueve números, nueve movimientos del dedo índice.
No me atrevo a marcar tu número por si no me lo coges,
porque quizás tú tampoco te atrevas a hacerlo,
y entonces yo me quede pensando
si no has oído el politono ese ridículo que pusimos juntas,
o si es que acaso no te atreves a escucharme al otro lado del auricular.
Creo que todavía es pronto.
Demasiados movimientos rápidos del dedo índice.
Incluso para tirar tus cosas,
las que no te has llevado porque no tienes sitio en tu nueva casa,
ni siquiera para eliminar el olor tuyo que queda en mi cama,
o las braguitas azules descosidas
que tanto me gustaban.
Tu sombra sigue paseando por mi habitación,
dando vueltas y giros, saltarina, alegre,
distante,
tocando mis cortinas y mis recuerdos,
paseando en mi presente,
mientras con un dedo índice me martillea nueve veces.
Y ahora que te pienso nueve veces al día,
qué pasaría si tú te atreves y marcas primero…



 



viernes, 4 de mayo de 2012

VERBOS POR DENTELLADAS



Cambia verbos por dentelladas
y obtendrás de mí lo que fue aquel tiempo.
La boca abierta, los ojos abiertos
                 al juego,
al estruendo en la cama,
a lo poético de la carne amasada.

Cambia los verbos por dentelladas
y entenderás la maravilla que hubo,
que se siente en el pijama de ovejas,
en los teclados de ordenador,
en los vasos de leche de domingo.

Cambia los verbos que creas
y pon ahí dentelladas fatales,
perversas,
                  fugaces,
                                 hincadas en la piel,
en horizontal, en vertical,
tumbados, de lado, desnudos,
alocados.
En la cocina, en un descampado,
en el coche, en la Gran Vía.

Deja los verbos típicos.
Y sólo imagina.
Recuerda esas                                  dentelladas.

 
 

martes, 1 de mayo de 2012

LA OPORTUNIDAD DESPRECIADA



La cama congelada.
El vino por el suelo y en la boca.
La música templada sonando.
Tronando el corazón.
Humo de tabaco, restos de hachís.
El cielo sin estrellas.
Las estrellas, ¿dónde han ido hoy?
           Descalzos.
La misma humedad en muebles y paredes.
La misma que aquí, donde hueles.
           En mí.
                    En ti.
Algunos pepinillos y trozos de queso.
Sonó blues, sonó clásico, sonó rock…
Dejémonos de estupideces: sonó a despedida.
La luz nos cegaba aun siendo tenue.
Rozabas mi sujetador lila.
Pasión, muerte y vida a la vez.
Al día siguiente no recordaríamos nada.
La oportunidad                                          despreciada.


 © Charo Guarino Ortega


miércoles, 25 de abril de 2012

NOTA EN LA NEVERA




Lo último que quiero de ti
es saberte leyendo esto.
Perplejo.
Con la b-o-c-a-a-b-i-e-r-t-a-a-a-a-a-a.
Jódete.
Te lo has buscado.
Tú.
Has tirado el piano por el balcón
y ya no queda nada.
Así nos va.
Así me voy.

 




PD: Recuerda que el grifo del baño pierde agua.