En respuesta a un acróbata.
Soy mediterránea y primitiva.
Como de todo
y no me privo de nada.
Así me inspiré yo por primera vez. La Musa vino cuando era niña y freía unos huevos. Me tuve que poner a escribir como una loca, dejé la sartén al fuego y entonces incendié la cocina. Mi madre me echó una bronca… ¡Menudos gritos! Y mi padre, que era un magnífico hombre, le dijo:-Tranquila. Si ha sido por un poema, merece la pena.