viernes, 16 de noviembre de 2012

OCHO DÍAS PARA OCHO HORAS



Escribe un poema donde me persiga la policía,
uno donde las autoridades me busquen
y no haya perímetro de fuga posible.
Un poema donde todo el universo
y sus satélites
y los contrarios también
y todos los poetas
conspiren contra mí.
Para que así una noche me tengas,
para que me esposen a tus manos
y ya no importe el resto,
sin distancias ni conflictos.
Una sola noche nos basta,
unas horas quizá,
tal vez ocho.
Escríbelo y ponme ahí,
atada a tu boca,
metida en tu pecho,
fijos en tus ojos mis ojos de gata.



© Noelia Illán Conesa


lunes, 5 de noviembre de 2012

LA SIRENA


A la Vega,
que me empapa con su rumor de ola.


Entraste con los zapatos en mano,
resbaladiza,
dejando el rastro marino a tu paso.
Chapoteaba tu cola de pez
y oxidabas las miradas de los poetas.
Quién iba a pensar que te mantendrías
de pie sin pies,
en tu tabla de surf,
con tu cola de sirena,
mojada de escamas
y escarcha.



© Carolina Illán Conesa




*Publicado en la revista Molínea nº31.


jueves, 25 de octubre de 2012

SUCCIÓN


Como si de una succión se tratara
Te arrastra
en apenas un segundo
el final quizá
Como un embudo chupándote
escociéndote en el alma
o alguna parte que no es tangible
El horror vacui de tus manos
Te deja sin palabras
te saca del mundo
como ido, en fase k.o.
Escribiente metralleta
de sílabas
que llevan a un ligero estado de shock
que te hacen cerrar el libro
Porque no puedes soportar
tanta belleza
tanta succión
Eso es:
           Succión




viernes, 19 de octubre de 2012

OBVIANDO



Que me gusta jugar
es obvio,
que busco alguna dentellada extra,
que las noches simples las detesto,
que prefiero el azúcar aunque tome sacarina.
Obvio es
que a veces la jaula se me estrecha
y siento los pies fríos de la absurda
y cruel cotidianidad.
Qué se hace cuando uno busca
lo que no está.
Qué,
si el círculo se cierra muy pronto.
Obvio. Es obvio.
Nada.




En Smirna.


miércoles, 17 de octubre de 2012

BASTA



A Katy.



Tendrás que disparar tarde o temprano.
La ciudad es un dédalo de sombras
        y aulladores
    que no cesan de su empeño.

Habrá un momento en que
tendrás que decir     
                                 BASTA.

Venga, dispara.
¡Dispara!
               Si no lo haces tú,
               lo haré yo.





domingo, 14 de octubre de 2012

MEJOR TE LLAMO YO


                                                                                    Al lujo de un hotel futuro.




En el borde la cama,
empezó a ponerse las medias
                    que antes yo le había quitado.

Es una pena que cada vez
haya menos mujeres que se pongan medias,
       pensé.                   

Una aquí,                 la otra allí,
desperdigadas a cada lado de la habitación,
salpicando todo de noche y locura.

Se subió la falda y se abrochó los bo...to...nes.
Oí cómo la cremallera se cerraba
tras el roce de sus dedos.
Retumbó en mi cabeza (aún la escucho).

Ahora, se pone la camisa blanca.
Se ata los botones lo más rápido que puede
y se arregla el cuello.
Se levanta para ultimarlo todo.

-No me llames tú... - empieza a decirme,
mientras saca su lápiz de labios.

Me mira a través del espejo.
Se arregla el flequillo.

-Mejor te llamo yo.
A casa no me llames nunca.




© Carolina Illán Conesa